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suelo pelvico
Paula Cortés

Paula Cortés

¡Recupera tu suelo pélvico!

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En los últimos años, el suelo pélvico está tomando cada vez más importancia en el campo sanitario y deportivo.

A pesar de llamarlo suelo, el periné no es una estructura rígida ni fija, es un conjunto muscular, de ligamentos, tendones y fascias, que cierran la pelvis por abajo. Es la base sobre la que se organiza la estática visceral pélvica.

Funciones del periné:

  • Función de esfínter o de continencia: el periné está íntimamente ligado a los esfínteres para permitir un correcto vaciado y una correcta continencia en la micción y la defecación.
  • Función sexual: un correcto tono en la musculatura del periné acentúa el placer en las relaciones sexuales.
  • Función reproductiva: durante el parto, la cabeza del bebé topa con la musculatura del suelo pélvico. Si esta está correctamente trabajada y tonificada, ayudará a que la cabeza del niño rote gracias al reflejo expulsivo, que produce una contracción del útero.
  • Función de sostén: el periné debe tener un tono adecuado para mantener las vísceras pélvicas en una posición correcta y permitir su buen funcionamiento, evitando prolapsos, incontinencias e incluso dolor lumbar.

Para asegurar todas estas funciones, es imprescindible conocer en qué estado se encuentra nuestro periné y cuál es su estructura.

Estructura del periné:

El suelo pélvico comprende todo el conjunto de estructuras que van desde la sínfisis del pubis hasta el cóccix. Forma una especie de rombo visto desde arriba, ya que también tiene inserciones en los laterales de la pelvis, es decir, en los huesos ilíacos.

Si analizamos la musculatura del suelo pélvico primero nos encontramos con el plano muscular de los elevadores del ano. Este músculo, que a su vez se divide en muchos otros fascículos, funciona como esfínter, tanto uretral como anal y sirve de sostén a las vísceras pélvicas, asegurando su correcto funcionamiento y evitando así disfunciones. Un tono muscular normal en esta estructura es imprescindible para asegurar el correcto movimiento y funcionamiento de toda la esfera abdominal y pélvica. Si está bien tonificado, tendrá forma de cúpula, convexa. Si está debilitado, su forma será tipo hamaca, cóncava.

El plano muscular justo debajo de los elevadores del ano se conoce como diafragma urogenital. En el encontramos el músculo transverso profundo del periné, que asiste al control de la micción y al esfínter estriado de la uretra.

En el plano más superficial, encontramos los músculos bulboesponjoso e isquiocavernoso y al transverso superficial del periné.

¿Qué son los ejercicios de Kegel?

Siempre se ha asociado el trabajo del suelo pélvico a los ejercicios de Kegel, pero la realidad es que solo trabajan el 30% de las fibras de esta musculatura, que son las fibras rápidas de contracción voluntaria. El 70% restante de las fibras son de contracción involuntaria, son fibras tónicas y aseguran que el suelo pélvico tenga un buen estado de contracción durante todas las actividades de nuestra vida diaria.

Para tener un periné en buen estado, tenemos que trabajar los dos tipos de fibras. Por ello, las valoraciones realizadas por los especialistas del suelo pélvico son imprescindibles antes de empezar cualquier trabajo relacionado con esta zona. No sé puede empezar a trabajar los ejercicios de Kegel, bolas chinas, hipopresivos…, sin una valoración previa que nos indique qué tipo de trabajo será más beneficioso para nosotras.

Por ello, si sentís que sufrís incontinencia temporales asociadas a esfuerzos o permanentes, dolores durante las relaciones sexuales, estreñimiento, dolor lumbar pélvico, reglas muy dolorosas o simplemente, no habéis podido recuperar el tono en el abdomen o en el periné después del embarazo, es imprescindible acudir al especialista ante de tomar cualquier tipo de medida.

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