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ojo seco
Paula Cortés

Paula Cortés

Licenciada en Farmacia y graduada en Óptica y Optometría

¿Qué es el ojo seco y como podemos tratarlo?

El ojo seco es una patología común que ocurre cuando la cantidad o calidad de la lágrima no logra mantener la superficie del ojo lubricada.

Al estar la superficie ocular insuficientemente hidratada se pueden producir molestias como:

  • Sensación de arenilla o de cuerpo extraño.
  • Ardor, picor o enrojecimiento ocular.
  • Visión borrosa.
  • Incomodidad al leer o ver la televisión.
  • Pesadez en los párpados.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Lagrimeo constante.

Todos estos síntomas suelen agudizarse en ambientes secos, con el aire acondicionado o la calefacción y con el viento. Además la mayoría aumentan a lo largo del día, siendo más intensos por la tarde-noche.

¿Porque se produce el ojo seco?

Hay una serie de factores de riesgos muy comunes para el desarrollo del ojo seco:

  • El uso de ordenadores o pantallas electrónicas, ya que hace que parpadeemos poco.
  • El uso de lentes de contacto.
  • Tras una cirugía ocular.
  • Cambios hormonales como los que suceden en la menopausia.
  • La baja humedad relativa.
  • El consumo de algunos fármacos como los antidepresivos, los ansiolíticos, los antihistamínicos, los diuréticos, los anticonceptivos…

¿Cuál es el tratamiento del ojo seco?

El tratamiento conlleva un abordaje múltiple y prolongado de la enfermedad. Existen una serie de medidas generales para mejorar los síntomas, como por ejemplo evitar los ambientes con humo, los ambientes secos, las corrientes de aire y los aires acondicionados.

Las gotas oftálmicas con acido hialurónico de alto peso molecular son la opción más recomendada para hidratar la superficie ocular durante más tiempo.

Estas gotas debe lubricar, proteger y facilitar la recuperación de la superficie ocular, no alterar la visión, ser estériles, presentar un elevado tiempo de permanencia y no contener ni conservantes ni fosfatos, ya que se evitan futuras complicaciones en la superficie corneal, especialmente en casos de ojo seco grave ya que requiere de instilaciones más frecuentes.

Actualmente el ingrediente más usado en las gotas oftálmicas es el ácido hialurónico, un componente natural presente en la lágrima, con elevada capacidad de lubricación y protección de la superficie ocular, que reduce los síntomas del ojo seco.

En los casos de sequedad ocular más grave, el uso de gotas oftálmicas deberá acompañarse de otras medidas terapéuticas, como la higiene palpebral, el uso de una pomada oftálmica con vitamina A o tratamientos antiinflamatorios tópicos, siempre bajo el control de un especialista.

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